LOS HORARIOS



Los Horarios aprisionan mi mente
detienen mis pasos y limitan mis ideas. 
Atentan contra mi hambre,
apuran mis visitas y alargan mis esperas,
me torturan con sus rigideces.

Me encierran en cines nocturnos,
me embuten en andenes bulliciosos
me desnudan de prisa
y me visten de melancolía.

Penetran en mi cuerpo:
en agujas hipodérmicas,
en atenciones dentales,
en cápsulas de colores,
en jarabes agridulces.

Los horarios
asesinan mis tertulias matutinas
mis amaneceres incipientes,
mis oraciones prolongadas.

Apuran mis entradas a las letrinas
mis encuentros amorosos,
me llenan de pitasos, 
de luces rojas y amarillas, 
de emociones inconclusas, 
de velocidades abismantes, 
de caminatas aceleradas.

Los horarios 
Me carcomen, me cercenan
Me aturden ... y no me dejan terminar este poema.


Maximiliano
16/05/2006

 

 

 

----->

<-----